miércoles, 13 de noviembre de 2013

Pretenden vendernos "una moto" con la lectoescritura temprana y las pruebas externas

En la información que ofrecemos en el enlace (pincha aquí)  se mezcla la bondad de "estudiar" desde los tres años, el avance en lectoescritura en primaria cuando esto ocurre y las pretendidas ventajas de las evaluaciones externas; todo apoyándose en investigaciones científicas separadas para que "juntas" den la impresión de avalar lo que aquí se hace y se pretende hacer.
¡Y la guinda! : todo ello para mejorar el PIB, no para responder a los derechos de la Infancia.
En otra información que se ofrece sobre el mismo tema, sin embargo, se describe más objetivamente sin establecer relaciones intencionadas y ofreciendo, al tiempo el caso de Finlandia como contradicción frente a este tema (pincha aquí)
Así pues observamos que muchos estudios y sus conclusiones son descaradamente manipulados en sus relaciones para apoyar aquello que interesa a la administración de turno o incluso a versiones pseudocientíficas de determinadas corrientes de pensamiento que así creen poder apoyar sus principios, con frecuencia alejados de los Derechos del Niño.
Concluimos: La lecotescritura obligatoria, temprana y con métodos obsoletos no podrá ser nunca un beneficio para la infancia. Mucho más si pretenden medir sus avances con pruebas externas a unas edades en que éstas no tienen significación alguna y sí, por el contrario, grandes perjuicios para las criaturas, que acabarán leyendo mecánicamente y sin gusto alguno por la lectura, y para l@s profesionales, que han de abandonar el resto de cosas importantes para ponerse al servicio de los ranking de centros y las pruebas que los constituyen.
Dudamos entonces que estas opciones puedan contribuir a aumentar el PIB del País.