miércoles, 9 de abril de 2014

COMPAÑER@S: ¡NO LES ROBEMOS SUS CIEN LENGUAJES!


¿En Cuántos colegios de infantil y primaria se permite que los niños y niñas desarrollen sus cien lenguajes?
Las jornadas de puertas abiertas de algunos de ellos están resultando desalentadoras para las familias que apuestan por la renovación pedagógica y la educación integral de sus criaturas: 
-Por las informaciones resignadas sobre la situación actual y la pretendida imposibilidad de hacer nada al respecto. 
-Por la distancia puesta por much@s profesionales a las familias
-Por las imposiciones y por las actitudes "funcionariales" de algun@s de sus protagonistas
-Por los deberes exhaustivos, a veces desde 3 años
-Por la imposibilidad de acceder al centro si no se tiene control de esfínteres (a pesar de que haya auxiliares contratadas por el AMPA en algunos de ellos y de que muchas criaturas acceden con 2 años y nueve meses al centro por primera vez)
-Por la imposibilidad de acceder a las aulas para las familias y por una participación sólo en lo que l@s maestro@s deciden, no aceptando propuestas de cooperación de las familias.
-Por listas interminables de libros que agobian a las criaturas robándoles la acción y el juego, destruyen el bolsillo de las familias y acogotan al@s profesionales que no ven cómo terminarlos.
-Por trabajo por proyectos (si es que los hay) que tan sólo ofrecen "escaparate" y se asientan en libros de texto cuyos intereses nada tienen que ver con los de los niños y niñas
-Por rincones (si es que los hay) a los que sólo se accede cuando se han terminado las fichas, y sólo por parte de quienes lo consiguen.
-Por Claustros que consideran a Infantil como "el grano" del Colegio, sin continuidad alguna, cuando su trabajo es renovador, en la etapa siguiente.
¿No sería el momento de que la lucha por la Escuela Pública apostara en firme por un modelo definido de calidad, comprometido? 
A pesar de los recortes, sí se pueden hacer cosas y hay quien lo intenta, a pesar de recibir las enormes presiones de la Administración y de los propios compañer@s.
Se puede seguir luchando y resistiendo contra unos designios administrativos que agreden a la infancia y se pueden pulir las actitudes profesionales, las que deberían ser consecuencia de tener claridad acerca de lo que es es una criatura, de sus derechos y de sus necesidades, lo que significa reivindicar, buscar y desarrollar formación continua de calidad y sobre los temas que se necesitan, no sólo sobre lineas maestras de la administración.
Esto debiera ser el motor que inspirara gran parte de las acciones educativas. 
Y... desde esta perspectiva, lleguemos donde podamos, pero junt@s, siempre con el horizonte delante: los cien lenguajes del niño que no tenemos derecho a robarles