domingo, 1 de marzo de 2015

LA TRAMPA DE LA EDUCACIÓN FINANCIERA

Frente al intento de convertir la educación financiera en una asignatura de nuestro currículo queremos decir los siguiente:

               LA TRAMPA DE LA EDUCACIÓN FINANCIERA
             La economía financiera tiene como fin poner en marcha el dinero para poder conseguir más dinero. El medio lo constituyen las inversiones temporales en ámbitos y empresas que ven cómo su propio fin particular se pone al servicio del fin mayor: que quienes invierten puedan lograr rentabilizar su capital al máximo, independientemente de si en el camino las empresas son hundidas o encumbradas, sin razones que obedezcan con preferencia al buen o mal funcionamiento interno de las mismas, de si los recursos son expoliados y la vida en esos ámbitos y en todos los relacionados se hace insostenible .
                El fin  general descrito justifica las múltiples  estrategias que obvian cualquier planteamiento ético al servicio de ese fin: ganar más dinero por parte de unos pocos, lo que solo es factible cuando la mayoría pierde, cuando pierde la vida en el planeta.
                Es la lógica del capitalismo en su faceta neoliberal que en estos momentos, y llegados a un punto extremo de esta mentalidad, nos ha llevado a la posibilidad de agrandar la brecha entre ricos y pobres de manera exponencial, no solo en el tercer mundo, donde ya no podía obtener más réditos fáciles, sino también en el primer mundo; yacimiento que podía permitir a esta ideología alcanzar más poder, es decir, enriquecerse aún más a costa de la miseria y el sufrimiento generalizado.
                Nada tienen que ver esto con la educación, cuyo fin es  el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales  (Artículo 27 de la Constitución) de un ser humano integral.
                Incluir la educación financiera en el currículo, que no una reflexión crítica sobre la economía sostenible y humanizadora, es un nuevo atentado contra la educación, contra sus protagonistas y contra la vida, muy en consonancia con el camino emprendido en 1962, por la recién nacida OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), que empieza a robar el protagonismo de La UNESCO hasta hacerse con el control de los fines de la educación. Sus designios se han reflejado en muchas normativas de diferentes países, entre los que se encuentra el nuestro. Desde entonces hasta aquí el FMI y el Banco Mundial han tenido un papel cada vez más importante en la definición de los objetivos educativos de los diferentes países,  y  han sido cada vez más osados al explicitar las intenciones profundas de estos organismos, que han convertido a los países en fieles esclavos de sus intereses y a sus ciudadanos y ciudadanas en conejillos de indias útiles para lograr esos objetivos económicos indignos que se nos brindan como “educativos”. La educación financiera es una asignatura ideologizante teñida de bondad educativa neutra que atenta contra la Declaración de los Derechos humanos y contra la Convención de los derechos del  Niño. ¿Cómo es posible que consideren “ideologizante” la Educación para la Ciudadanía quienes han diseñado esta barbaridad neoliberal? La Educación financiera es ideología, no educación.
                La UNESCO nació en 1946 al amparo de la ONU para garantizar la paz y la convivencia a través del arma de construcción masiva que representan la Ciencia, la Cultura y la  Educación Holística, a través del respeto universal de la justicia y  los derechos humanos y las libertades fundamentales que la representan sin exclusión alguna. Queremos que ese papel sea de nuevo el que guíe los acuerdos internacionales sobre Educación, con todo lo que ello significa.
                Las gentes de Infantil queremos educar integralmente a nuestros niños y a nuestras niñas para  que puedan ser plenos y felices hoy para que, con su bienestar presente contribuyan a reconstruir un mundo más justo, donde las oportunidades que ofrece nuestra Tierra se conserven y potencien para las generaciones futuras. Eso nada tiene que ver con esa educación financiera que los insensatos que nos gobiernan quieren vendernos como deseable.

Plataforma por la defensa del 06

En Madrid, a 28 de febrero de 2015