sábado, 18 de junio de 2016

JOSÉ ANTONIO MARINA MIENTE, MIENTE Y LO SABE (YO ESTUDIÉ EN LA PÚBLICA)

Publicamos a continuación la nota emitida por "Yo estudié en la Pública", colectivo que, como la Plataforma por la defensa de la Educación Infantil 06, es miembro de La Educación Que Nos Une. También formamos parte de los grupos y asociaciones que, junto al Foro de Sevilla, hemos consensuado un Documento de Bases para una Nueva Ley de Educación, un acuerdo social y político alcanzado entre numerosos colectivos que pensamos que otra educación es posible.
Nuestra apuesta está en las antípodas de lo planteado por el Sr. Marina, quien parece no entender que una ley educativa ha de ser emancipadora y no se puede hacer en los despachos para el resto de los mortales; mucho menos si esos despachos son privados como lo es el suyo en la Universidad Francisco de Nebrija, desde donde se ha autoencargaso hacer un pacto educativo, en principio consigo  mismo, que huele mucho a intereses económicos que en nada coinciden con los educativos.
Por eso somos uno de los colectivos que le dijo que no a su propuesta con argumentos en la linea de los expuestos, a los que añadimos el tratamiento inadecuado de la etapa de infantil que hizo en su anterior Libro Blanco de la profesión docente, donde la selección y el eficientismo económico reinaban entre propuestas que pretendían tener el tono y el lenguaje de la renovación pedagógica pero que no soportan el más mínimo análisis auténticamente renovador si se estudian con seriedad.
No fuimos y no creemos, como afirma Marina, que haya habido cien colectivos que lo hayan hecho.
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José Antonio Marina miente. Miente y lo sabe.

Los autores del Libro Blanco de la Función Docente, José Antonio Marina y la teóloga Carmen Pellicer, presidenta de la Fundación Trilema, convocaron el pasado lunes día 13 de junio en un hotel de Madrid a diversos representantes educativos para transmitirles (ojo al verbo) la “hoja de ruta” para un pacto educativo. http://bit.ly/1Ysx7ve, cumpliendo así el encargo efectuado -no sabemos a qué precio- por la Universidad (privada) Nebrija.
Fuimos decenas las asociaciones, colectivos y plataformas que rechazamos la invitación por considerar ilegítimo el papel que se habían arrogado. Así se lo habíamos hecho saber a Marina tras su primera solicitud de colaboración(ismo) el pasado 30 de abril, y así se lo reiteraremos cuantas veces sea necesario.http://bit.ly/1XqcWOX
El acto, no obstante, se celebró, y según lo difundido por el propio Marina acudieron "más de 100 organizaciones de la sociedad civil, expertos en educación y representantes políticos" http://bit.ly/1YoVGcq
¿De qué organizaciones se trata? Rastreando en la prensa estas son las que hemos podido espigar: la Asociación de Directores de Infantil y Primaria de Andalucía, el sindicato docente ANPE, el sindicato FSIE de la concertada, el director del Instituto Diocesano de Teología y Pastoral de Bilbao. Nos faltan 96 y nos gustaría saber de cuáles se trata. (A no ser que Marina tuviera escrito el artículo de antemano y las 96 restantes fueran las que declinaron la invitación denunciando una vez más la ilegitimidad de la iniciativa.https://porotrapoliticaeducativa.org/…/ilegitimidad-de-hoj…/
La reunión -decíamos- se celebró, y Pellicer y Marina presentaron sus "Papeles para un pacto": http://www.magisnet.com/pdf/papeles.pdf. Sus tres primeras líneas son toda una declaración de principios: "Todas las naciones del mundo están en estado de emergencia educativa. Si no quieren marginarse, las personas, los sistemas educativos, y las sociedades deben aprender, al menos, a la misma velocidad con que cambia el entorno". Al parecer lo de menos es hacia dónde cambia el mundo y a favor (o en contra) de quién: de lo que se trata es de arrearse para adaptarse: matar o morir.
Tras este aterrador "Objetivo" pasan a hablar de metodología, y al referirse a su intención de proceder a un meta-análisis de las conclusiones ya existentes, meten en un totum revolotum a la Fundación Encuentro, el colectivo Lorenzo Luzuriaga, los Pactos establecidos en diferentes comunidades (¿Madrid?), el cuasi-pacto de Gabilondo y el Foro de Sevilla.
Pero es aquí donde miente Marina: Marina sabe que el documento impulsado inicialmente por el Foro de Sevilla – y este sí es de actualidad- denominado "Documento de Bases para una Nueva Ley de Educación" ((www.porotrapoliticaeducativa.org) fue debatido, consensuado y firmado por más de 20 colectivos, y no pequeños. Lo sabe Marina y miente por tanto al silenciarlo. Y lo sabe porque él mismo acudió el pasado día 31 de mayo al acto de presentación de la campaña "Diálogo por la Educación" organizado por la plataforma La Educación que nos Une (de la que Yo estudié en la Pública forma parte), por más que esto también lo silenciara en la crónica que hizo de su periplo educativo en aquella semana. No le gustó, sin duda.
Allí se explicitó que todos los colectivos que integramos la plataforma "La Educación que nos Une" hemos colaborado en la redacción de dicho Documento de Bases, y los fuimos nombrando uno a uno: Attac España, OXFAM Intermón, Confederación Estatal de Movimientos de Renovación Pedagógica, Europa Laica, Plataforma 0-6, Ecologistas en Acción, Foro Mundial de Educación, Juventud Sin Futuro, Red IRES, Rosa Sensat, Yo Estudié en la Pública.
Pero, además, también lo han hecho otros colectivos como Amesti Educació (Associació de Mestres Grup de Treball per la Infancia), Asamblea Marea Verde Madrid, Colectivo Infancia, Foro de Sevilla, Junta de Portavoces de educación infantil, Proyecto Roma, Plataforma Crida de las Illes Balears.
Pero, además, sindicatos de Estudiantes (Sindicato de estudiantes, Federación de estudiantes progresistas del Estado y Colectivo Estudiantil Salmantino), y asociaciones de Madres y Padres
(Confederación Española de Padres y Madres del Alumnado).
Y, además, organizaciones sindicales (Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras , Confederación Stes-intersindical y CGT Madrid) y partidos políticos (Partido Socialista Obrero Español, Izquierda Unida, Podemos y Esquerra Republicana).
Hay, por tanto, alternativa a la LOMCE. Lo que ha hecho la derecha con no poca astucia y mayor desvergüenza es buscar la huida hacia adelante: apoderarse del compromiso que otros hicieron de derogar la LOMCE y promover otra ley para perpetuar y blindar su propuesta de una educación puesta a los pies de los mercados. Solo les faltaba encontrar el lacayo.