domingo, 7 de septiembre de 2014

EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN INFANTIL: CEIP ARCIPRESTE DE HITA

Difundimos a continuación el texto del las familias del CEIP Arcipreste de Hita que, en lucha para lograr la reapertura de un aula de tres años para sus criaturas, están logrando que se amplien los apoyos que merecen (ver más pinchando aquí)
¡CONOCE LA SITUACIÓN, DIFÚNDELA Y DENÚNCIALA!
¡TODO NUESTRO APOYO!
CEIP Arcipreste de Hita. Avenida de España 26. Fuenlabrada. Madrid.
#ArcipresteOkupado. Avenida de España 26. Fuenlabrada. Madrid.

¿La diferencia? 18 familias luchando por conseguir un aula para sus 19 estrellas de tres años.
Imagina que vas a matricular a tu pequeño. ¡Su primer año de cole! Qué decisión más complicada, qué decisión tan importante; el lugar donde tu hijo recibirá los primeros nueve años de su educación formal. Y empiezas a pensar, y por supuesto quieres un lugar donde tu niño vaya a recibir la mejor formación, y no solo eso, sino un lugar donde vaya a recibir una buena educación emocional, donde pueda tener a los mejores compañeros y maestros posibles y donde, ante todo, pueda ser feliz. Hasta aquí todo normal ¿verdad?
Bien, pues en Fuenlabrada hay 18 familias que decidieron que querían que sus hijos e hijas fueran al único colegio público no bilingüe que queda en su barrio. No es ninguna locura querer que tu hijo vaya al centro que está al lado de tu portal, que vaya con los niños que viven en su mismo barrio, niños con los que hará amistad, con los que bajará a jugar al parque… y así empieza la historia del colegio Arcipreste de Hita.
Cuarenta y cuatro familias en total solicitaron que sus hijos de tres años comenzaran a estudiar en este colegio. En principio el centro cuenta con dos aulas de cada curso; sin embargo, en el año 2013/2014 se cerró un aula de primero de infantil (3 añitos) ya que no había demanda suficiente para cubrir las dos clases. Si echamos cuentas, en este nuevo curso 2014/2015, teniendo en cuenta las solicitudes del centro, había demanda suficiente para reabrir el aula cerrada y formar dos clases de 22 niños cada una (un número excelente para poder dar clase y que los niños reciban la formación que merecen). Hubiera sido sencillo que los cuarenta y cuatro niños y niñas hubieran sido aceptados en el Arcipreste, que sus padres los hubieran matriculado en el mismo y que el día 9 de septiembre pudieran empezar juntos la aventura de empezar el cole.
Pero siempre tiene que haber peros y la aventura que tuvieron que empezar estas familias fue muy distinta. Se han negado a concederles el aula, 19 niños se han quedado sin clase en el Arcipreste de Hita. Algunas familias no pusieron segundas opciones, por lo que sus hijos no tienen centro. A otras familias les han concedido la segunda y hasta la octava opción que pidieron, lo que conlleva llevar a sus niños de tres años a colegios que se encuentran a 1 kilómetro o más de sus hogares (imagina, camino de media hora con un nene de tres años para ir a clase y otra media hora diaria para volver a casa). La verdad es que lo fácil hubiera sido aceptar las condiciones y llevar a los pequeños a esos otros centros, ¿verdad?
La cosa cambia cuando te pones a investigar, y descubres que el Arcipreste de Hita está rodeado de colegios concertados, sostenidos con fondos públicos (no lo olvidemos) a los cuales, teniendo menos solicitudes se les han mantenido las dos aulas de tres años. Raro ¿no? Así que las familias, unidas, decidieron el mes de junio reclamar el aula que les corresponde a sus niños.
El día 24 de junio comenzó el encierro en el Arcipreste de Hita. Las familias llevan todo un verano dentro de este centro, defendiendo los derechos de todos, defendiendo los derechos de sus pequeños. No piden nada extraordinario, solo que abran el aula al que quieren que sus hijos vayan. Existen las instalaciones, hay maestros para dar las clases y también están los niños… sólo falta una cosa, que los de arriba corrijan el grave error que han cometido y que de una vez por todas abran el aula que las familias reclaman.
Fuenlabrada está volcada con la lucha de estos padres y madres, vecinos y distintos colectivos apoyan el encierro y acuden diariamente al centro para ayudar a las familias a mantenerse allí hasta que de una vez por todas les devuelvan el aula que les han robado. Si piensas que lo público nos pertenece y que debemos mantener los derechos que tanto ha costado conseguir puedes colaborar con el encierro del Arcipreste, acudiendo allí en persona, participando en las actividades realizadas o difundiendo la información a través de las redes sociales.
Esas pequeñas 19 sonrisas, esas pequeñas 19 miradas no entienden de rankings, de plazas, de cerrar aulas… Esos pequeños solo saben que llevan dos meses en el que ya es su cole y que no se van a ir de ahí hasta tener su clase, con sus compañeros y su profe.