viernes, 30 de octubre de 2015

Invitación a la reflexión sobre el 03 de una compañera

A continuación publicamos la carta que nos ha enviado una compañera y que solicitaba que  lo hiciésemos.
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Quiero  hacer un llamamiento a la reflexión de todos los protagonistas implicados en la etapa de Educación Infantil. Especialmente en el tramo comprendido entre los 0 y 3 años.
Últimamente oigo muchas voces que se alzan a favor de Escuelas Infantiles públicas y gratuitas e incluso obligatorias. Esta petición me parece ciertamente “atrevida, osada” y habría que  matizarla muy bien.
Llevo muchos años dedicada a esta etapa y he asistido a los vaivenes que ha sufrido. Mi experiencia, así como mi formación,   me avalan para afirmar que esta Etapa es especialmente importante para sentar las bases de las que  siguen posteriormente.
Hace tiempo tuve una compañera docente de origen ruso, que me comentó que lo que más le había llamado la atención al llegar a España, es que aquí, los niños son escolarizados desde muy pequeñitos. Al parecer en su país, como en otros muchos países (de Europa), se opta por incentivar a las familias para que atiendan a los niños en el hogar hasta que alcancen una cierta madurez (intelectual), para ser escolarizados.
Esto me hizo reflexionar y cuestionarme cual es la verdadera necesidad de institucionalizar a los niños/as desde prácticamente su nacimiento y sólo se me ocurre el pensar que existe una intencionalidad por parte de los poderes públicos, manteniendo  a los padres el mayor tiempo posible en el trabajo, y sin dedicación a sus hijos, para de esta manera convertir su educación, en una preparación para ser engranajes, con ese mismo futuro laboral.
Así mismo, he vivido el deterioro   de lo que se ha convertido en un buen negocio y es la  gestión y explotación de lo que me niego a llamar Escuelas infantiles. Centros para lo que se siguen dando licencias y permitiendo instalarlos en cualquier tipo de local: garajes, bajos de edificios, sitios sin patios ni infraestructuras adecuadas. Ratios que me parecen delirantes para poder atenderles adecuadamente. Centros en los  que los niños pasan  más de 8 horas diarias, y dónde se les admite incluso cuando están enfermos.
¿Qué es lo que estamos haciendo? Sí, muchos hemos luchado porque no nos faltasen el respeto, ni a los niños ni a los educadores y profesionales, llamándonos despectivamente ”guarderías”, pero poco hemos avanzado para conseguir que no sea así.
Por otra parte, sí quiero hacer una defensa total y absoluta de proyectos como el de Casa de niños, pero el que  se creó en sus inicios y que eran verdaderos centros de educación infantil temprana.
En este proyecto se acoge a niños de edades comprendidas entre 1 y 3 años. Tiene un horario reducido de estancia para ellos: 4 horas, sin dejar de cubrir su carácter asistencial. En sus inicios contaba con un equipo de atención temprana formado por psicopedagogo, médico y trabajador social. Estos profesionales asesoraban tanto a las familias como a los educadores del centro, al tiempo que ayudaban a detectar posibles problemas en los niños.
Para mí lo esencial de este programa es la activa participación de las familias en talleres, todo tipo de actividades y escuelas de padres. Aunque también hay que decir, que los mal llamados recortes, se llevaron por delante una buena parte de esta participación. Prescindiendo también del equipo de atención temprana.
Quiero resaltar la gran importancia de esto, ya que es un proyecto en el que se educa a los niños a través de sus familias. Si cuando nace un niño, es protocolo obligado un seguimiento de su salud por el profesional médico, ¿por qué no hacer lo mismo con la educación? En muchas ocasiones las familias se sienten bastante  perdidas en cuestiones que afectan al desarrollo o educación de sus hijos y en estos centros comparten sus inquietudes, sus experiencias etc., a la vez que están acompañados de profesionales que les pueden ayudar a resolverlas. Son muchas las  situaciones que se pueden tratar de manera temprana: acoso escolar, drogas...
Por todo esto creo que es muy importante que defendamos proyectos como éste que tienen un verdadero sentido educativo.
Que se trabaje por conseguir  la conciliación familiar y que no sea tener a los niños desde que nacen, en horarios de fábrica. Y que momentos tan importantes como son el tiempo de la alimentación o de la higiene pueda ser de dedicación exclusiva y no como se tiene que hacer,  como una cadena rápida, por el exceso de ratio y la imposibilidad de que un educador les pueda atender como cada bebé necesita.
Tengo que decir también que si todo ha ido saliendo adelante ha sido por la gran profesionalidad y humanidad de los educadores que me he encontrado en mi trayectoria profesional.
Si nos consideramos europeos ¿no deberíamos mirar más a países como Finlandia donde esto se contempla, y cuyo sistema educativo está considerado como el mejor del mundo?
¡Luchemos por no ser guarderías, donde aparcar a los niños!
¡Luchemos por un mundo mejor a través de una buena educación desde sus inicios!
INMACULADA TÉLLEZ

Maestra de Educación Infantil y Primaria