martes, 3 de mayo de 2016

DEFENDEMOS LA EDUCACIÓN UNIVERSAL Y GRATUITA PARA TODO CERO TRES

El análisis sobre las funciones infantiles en dos años que, en el artículo que abajo aparece, hace Vicenç Arnaíz es brillante, y es encomiable su petición de que se compensen desigualdades a través de la universalización y gratuidad de la edad de dos años. Sin embargo en unos momentos en que la incorporación de los niños de dos años a los colegios se está extendiendo en Valencia y se quiere proponer en Aragón y Asturias, consideramos imprescindible explicitar en qué condiciones ha de darse esta oferta universal pero voluntaria de escolarización gratuita. De otro modo podría utilizarse partidariamente para justificar un proyecto que, desde distintos ámbitos políticos, no ha tenido para nada en cuenta los intereses y derechos de niños y niñas allí donde se ha implantado (Cantabria, País Vasco y Valencia). 

Por un lado no se ha evaluado, y menos corregido, la incorporación de los niños y niñas de tres años a los que se recibe en muchos colegios solo si controlan esfínteres, con currículos alejados absolutamente de sus necesidades y en espacios inapropiados para que puedan desarrollarse con la calma y la identidad que requieren estas edades (comedores agresivos, patios desangelados o aulas masificadas). Se incorporaron sin valorar si los centros estaban preparados para acogerlos y, una vez que estaban dentro, nunca acabaron de adaptarse como se prometió.

Con mayor premura se ha planteado la escolarización de los dos años, sin valorar que la Escuela Infantil es el lugar idóneo para que niños y niñas de estas edades, y aún de tres a seis años, se escolaricen, cuando sus familias, o la propia administración en los casos socialmente precisos, lo deciden. 

Por otro lado, el error inicial de la LOGSE de dividir la etapa en dos ciclos se propone ahora para el primero de ellos, sin aprender nada de todas las consecuencias derivadas (conflicto de titulaciones, ninguneo, dispersión e inequidad del primer ciclo, auntorización implícita de centros inapropiados, pérdida de identidad y primarización del segundo ciclo, tanto en ratios no adaptadas como en currículos sobreinstructivos,...). La iniciativa de escolarizar a los niños y niñas de dos años de manera universal y gratuita supone repetir la jugada: desmembrar el primer ciclo definitivamente, robarle la última identidad que le quedaba como subunidad, que aunque artificial aún conservaba cierta entidad.

Si las funciones fiológicas y psíquicas que se desarrollan entre los dos y tres años son fundamentales, lo son igualmente sus preludios en la de cero a dos. Más aún pues la velocidad de crecimiento y plasticidad cerebral son mayores en este comienzo y las buenas Escuelas Infantiles y Casas de Niños son una compensación más necesaria si cabe que en la edad posterior cuando en la familia no se dan las condiciones de desarrollo apropiadas por múltiples motivos.

Apostar solo por la edad de dos años, aunque planteado como una progresión posible, dejará en la indefensión a la edad de cero a dos años sin que siquiera pueda considerársela como ciclo. La edad de dos años quedará en tierra de nadie, como lo ha hecho la edad de tres años en los colegios, incluso todo el segundo ciclo de Educación infantil que, con frecuencia, no es más que un apéndice secundario en centros que se ubican más en las necesidades de la Etapa de Primaria.

¿Qué quedará de la Educación Infantil como etapa si este planteamiento disgregador se afianza? Serán los niños y niñas de estas edades los que sufran sus consecuencias. Y ello a pesar de que múltiples análisis, investigaciones y estudios han mostrado la necesidad de la unidad de la etapa y su inconsistencia de su división, más allá de las prioridades e intereses económicos que la han provocado, desde los derechos y necesidades de los niños y niñas.

Se puede leer en EURÍDICE (2009), "Educación y Atención a la Primera Infancia en Europa: un medio para reducir las desigualdades sociales y culturales", (EACEA P9 Eurydice). COMISIÓN EUROPEA: http://es.slideshare.net/.../l-la-educacin-infantil-un...: "Si analizamos la separación entre los niños de 0 a 3 años y los de 3 a 6 años bajo el prisma de nuestra historia cultural habremos de reconocer que no se asienta sobre ninguna base científica. Por lo tanto, parece legítimo plantearse por qué la EAPI continúa dividida en sistemas distintos para mayores y menores de 3 años."

Si esto es así para la artificiosa y peligrosa división en dos ciclos de la etapa de Educación Infantil ¿cuánto más lo será para el troceado del primero de ellos?

Así pues agradecemos a Vicenç su defensa de la edad de dos años y nos atrevemos a sugerir la necesidad de considerar igualmente la de cero a dos.