domingo, 22 de mayo de 2016

¿TODA LA INNOVACIÓN EDUCATIVA ACTUAL LO ES?

Una reflexión muy oportuna de Jordi Martí:

...La innovación educativa desenfrenada se ha convertido en un proceso de innovar por innovar bajo necesidades externalizadas. No es necesario convertir a la administración en administradora única de la Educación como da tanto miedo a algunos por las connotaciones que supondría. Es convertir a toda la sociedad en copartícipe de la misma y priorizar el servicio público frente a los intereses personales de algunos o económicos de otros. No hacer lo anterior supone llegar a un modelo -ampliamente avalado por algunos países- donde lo único que se hace es incrementar las desigualdades y la segregación. Segregar debería ser algo contra lo que deberíamos luchar y, cuando vemos que algunas prácticas innovadoras, realizadas desde centros cuyo modelo educativo es segregador o están avaladas por determinadas empresas deberíamos preocuparnos.
Algo huele a podrido en el reino de la innovación educativa. Algo huele a podrido en modelos innovadores que empiezan a estar siendo ampliamente criticados por parte de quienes están haciendo cosas diferentes en sus aulas. Algo huele a podrido en un contexto en que parte de lo que nos están vendiendo como innovación educativa se está convirtiendo en un fascismo educativo de sospechosas intenciones. Algo huele realmente mal en todo el asunto. O, quizás, como siempre digo, sea debido a que sólo encuentro peros a algo tan bonito como es la innovación educativa.
Sí, admito collejas pero, después de ver cómo una editorial como Pearson (con un porcentaje importante de acciones en manos del que fue líder libio Gadafi) tiene el monopolio de las pruebas PISA que se están aplicando en la mayoría de países con objetivos poco claros y, analizar fríamente la cantidad de dinero que se está moviendo con las “innovaciones” a uno le queda un regusto muy amargo en las papilas gustativas. Un regusto muy, pero que muy desagradable.
....


Para saber más pinchar aquí