miércoles, 4 de mayo de 2016

UNA REMUNICIPALIZACIÓN DE CALIDAD DE LA EDUCACIÓN INFANTIL COMO HORIZONTE

Como no podía ser de otra manera, apoyamos a los y las profesionales que han visto truncadas sus esperanzas en una remunicipalización que no llega, ni siquiera desde quienes la propusieron en sus programas electorales. Mientras tanto, se demandan  pliegos que defiendan la escuela pública, unos derechos educativos de calidad para los niños y niñas, los profesionales y las familias.
Pero el horizonte no puede, al tiempo, dejar de ser esa remunicipalización, la gratuidad en igualdad de condiciones con el resto de niveles y etapas, pero respetando las características propias y la identidad de la Educación infantil. Esto es:
-Titulación y formación única reestructurada y renovada, que responda realmente a las necesidades y derechos de las criaturas de estas edades, que habilite a quienes no la posean y que incorpore a los profesionales de los ciclos de formación profesional en un grado universitario que responda realmente a las características de la etapa. Eso dejaría atrás los problemas de enfrentamientos entre profesionales, de desigualdad laboral traducida en horarios que agravian comparativamente a unos y otros y de los salarios de miseria que cobran los y las profesionales del primer ciclo que no son maestros y maestras.
-Pero requeriría necesariamente rebaja sustancial de ratios, adecuación de espacios y currículos al servicio real de las necesidades y derechos infantiles. Requeriría igualmente que el primer ciclo estuviera universalizado y que fuese gratuito como lo es el segundo ciclo, no tan solo rebaja de las cuotas.
La gestión indirecta siempre será un cáncer aprovechado al servicio de una administración que ve en él, no la posibilidad de que accedan buenas profesionales desde modelos alternativos y cooperativos, sino la de que le salga más barato, desentiendiéndose incluso de cumplir con sus acuerdos de pagar a las escuelas los módulos que les adeuda en función del convenio suscrito; circunstancia reiteradamente producida desde su implantación como modelo, la última desde noviembre pasado, fecha en que las empresas del sector han visto cómo no les pagan las cantidades adeudadas, a pesar de que se han de endeudar con líneas de crédito personales, poniendo así en peligro la propia viabilidad del servicio.
La Gestión indirecta no es la solución, criterio en el que todas las organizaciones y asociaciones profesionales activas de este sector hemos estado de acuerdo.
La Unidad de todos y todas para lograr este cambio es fundamental, tanto profesional como de familias y colectivos sindicales. Nos jugamos demasiado con ello.